Muchas flotas ya cuentan con un sistema telemático —seguimiento por GPS, control del comportamiento del conductor, consumo de combustible, optimización de rutas y, a menudo, lectura de la temperatura de la unidad de refrigeración—. Por lo tanto, cabe preguntarse: si la telemática ya muestra la temperatura, ¿por qué añadir un sistema específico de monitorización de la cadena de frío?
La respuesta radica en la diferencia de finalidad. La telemática está diseñada para la gestión de vehículos; la monitorización de la cadena de frío, para verificar el estado de los productos regulados. Ambas responden a cuestiones distintas y, en las cadenas de frío reguladas, normalmente se necesitan ambas.
Dónde frente a qué
La forma más clara de apreciar la diferencia radica en las preguntas que responde cada sistema. La telemática responde a preguntas como: ¿dónde se encuentra el vehículo?, ¿está en funcionamiento la unidad de refrigeración?, ¿qué ruta se ha seguido? y ¿cuánto ha durado la parada? La monitorización de la cadena de frío responde a preguntas como: ¿en qué estado se encuentran las mercancías?, ¿cumple el producto con las especificaciones?, ¿se ha producido alguna desviación de temperatura? y ¿podemos demostrar el cumplimiento ante un auditor?
Por qué la temperatura de la unidad de refrigeración no es independiente del espacio de almacenamiento
El sensor integrado en una unidad de refrigeración indica la temperatura del aire de retorno de la unidad, no la temperatura en el lugar donde se encuentra realmente el producto, que puede variar según el compartimento, la proximidad a las puertas y la carga. A efectos normativos, las diferencias suelen ser:
- La ubicación del sensor mide la unidad, no el espacio del producto.
- Los sensores de las unidades rara vez se calibran o son trazables a efectos de auditoría.
- No existe un registro de auditoría GDP ni se cumple con la normativa sobre integridad de los datos del Título 21 del Código de Regulaciones Federales, Parte 11.
- Alertas (si las hay) sin un flujo de trabajo de desviaciones documentado.
- Solo datos a nivel de vehículo; no hay pruebas a nivel de envío ni de compartimento.
Complemente, no sustituya
No se trata de una disyuntiva. La telemática debe seguir haciendo lo que mejor sabe hacer: gestionar las operaciones de la flota. Un sistema de monitorización específico añade un nivel adicional de cumplimiento normativo: sensores calibrados y certificados según la norma EN 12830 en el espacio de almacenamiento, registros por zona y por envío, gestión de desviaciones e informes listos para auditorías. Ambos sistemas pueden integrarse para que los datos de monitorización se incorporen a los paneles de control de su flota.
El mensaje es sencillo: mantenga la telemática para el vehículo; añada la supervisión de la cadena de frío para la mercancía.
Cargas con múltiples compartimentos y múltiples rangos de temperatura
La diferencia es mayor en el caso de las cargas mixtas. Un vehículo que transporte simultáneamente productos congelados, refrigerados y a temperatura ambiente no puede demostrar que cada zona se ha mantenido dentro de los límites a partir de una única lectura del equipo de refrigeración. La monitorización del espacio de los productos consiste en colocar un sensor en cada compartimento, de modo que se pueda demostrar que los productos congelados se mantienen por debajo de su límite, mientras que los refrigerados se mantienen entre 2 y 8 °C, cada uno con su propio registro y perfil de alarma. Esa evidencia por zona es exactamente lo que esperan los revisores GDP 9 GDP y de la norma EN 12830, y es lo que los sistemas basados únicamente en telemática no pueden proporcionar.
Preguntas que vale la pena plantearse
Si se basa en los datos de temperatura telemáticos para cumplir con la normativa, estas preguntas suelen poner de manifiesto las deficiencias:
- ¿Proporciona el sistema datos de temperatura calibrados y certificados según la norma EN 12830?
- ¿Cómo se demuestra a un auditor que los productos reales se mantuvieron dentro de los límites establecidos?
- Cuando se produce una desviación, ¿a quién se le notifica y cómo se documenta dicha desviación?
- ¿Pueden proporcionar certificados de calibración para los sensores de temperatura?
Puntos clave
- La telemática gestiona los vehículos; la supervisión de la cadena de frío garantiza el buen estado de la mercancía.
- La temperatura de la unidad de refrigeración corresponde al aire de retorno, no a datos calibrados del espacio de almacenamiento.
- El cumplimiento normativo requiere sensores calibrados, un registro de auditoría y un sistema de gestión de desviaciones; la telemática rara vez cuenta con estos elementos.
- Los cargamentos mixtos de productos congelados, refrigerados y a temperatura ambiente requieren una verificación por compartimento que una sola lectura de la unidad no puede proporcionar.
- Lo más recomendable es complementar la telemática con un sistema de supervisión, no sustituirla.
